martes, 25 de junio de 2013

Capítulo 5





Narra Amy:


Me despertaron unos besos, que recorrían mi boca, mi cuello, mis pechos hasta llegar a la parte más sagrada de mi cuerpo.

-¿Justin, que haces?- dije levantándome y quedándome delante suya.

- Nada nena, solo quería despertarte- dijo besándome- es que son las doce y tenía que llevarte a casa, no porque quiera que te vayas sino porque tu padre me ha llamado un par de veces, porque dice que viene tu hermana y le tienes que ayudar con las casa y no sé qué más.

-Es verdad, ostia no me acordaba, gracias por avisarme cariño- dije- ¿puedo darme una ducha?

-Claro, pero solo si puedo ducharme contigo-dijo.

Asentí con la cabeza mientras poco a poco íbamos yendo hacia el baño, poco a poco me quitaba la ropa y vi como Justin me miraba con cara de excitación, una cara que no había visto nunca de las veces que lo habíamos hecho, me estaba poniendo cachonda solo de verla, como un desesperado vino hacia mí y me quito bruscamente el resto de la ropa hasta dejarme completamente desnuda y  el hizo lo mismo, me cogió en brazos yo le agarre con las piernas en pinza por su cintura, nos metimos en la ducha y paso una hora o más, lo hicimos ahí, salimos, nos vestimos y Justin me llevo a casa, llegue tarde a casa y no tenía ninguna explicación que darle a mi padre y a mi hermana.

-¿Jovencita dónde estabas?- dijo mi padre con los brazos cruzados- le dije a Justin bien claro que a las 1 teníamos que ir a buscar a tu hermana y son las 2.

- Papa, yo dormía, el me despertó, me duche, me vestí y se ve que me entretuve-dije balanceándome para adelante y para atrás para que mi mentira colara.

- Seguro le estabas dando al tema, porque como ya eres mayor de edad pues… -dijo- acompáñame afuera.

Le acompañe y para mi sorpresa había un coche negro ahí, sabía que no era suyo porque el suyo era blanco, ese tenía que ser mi regalo.

-Es para ti- dijo besándome la nariz.

-Muchas gracias papa-dije abrazándolo- mañana que es lunes ya me lo llevare.

Volvimos a entrar en casa y vi salir a una chica del baño, llevaba una toalla envuelta en su cuerpo, sabía que era Elena mi hermana, pero estaba muy muy feliz.

-Enana-dijo- no vendrás a darme un abrazo, ya que no has venido a buscarme porque estabas con el novio ese que tienes pues es lo menos que puedes hacer.

Corrí hacia ella, la abrace y note algo diferente en ella.

-Hermanita, ¿estas embarazada?

-Sí, de hace 3 meses, y  prometida -dijo sonriendo.

- Me alegro mucho por ti, a ver cuándo me presentas a tu prometido-dije.

- y a ver tu, cuando me presentas a el famoso novio tuyo- dijo.

- Hija, si quieres invítalo a cenar-dijo mi padre, que estaba al otro lado del comedor- a y llévate los regalos a la habitación.

-Vale papa, ahora lo llamo, cogí los regalos que eran bastantes y me fui a la habitación.

Coloque todos los regalos en su sitio, había mucha ropa, un colgante que llevaba puesto que era de mi novio, un peluche y un marco que era se Susana, me senté en la cama y agarre el teléfono y llame a mi chico.

-Hola, nena ¿Qué pasa?-dijo.

-Nada, llamaba para preguntarte si querías venir a cenar a casa, para conocer mejor a mi padre y todo eso-dije, tenía miedo de lo que pudiera pasar.

- Perfecto, ¿a qué hora seria?-dijo.

- a las 8 en mi casa-dije.

- Perfecto, ahí estaré adiós te quiero-dijo

- Adiós te quiero-dije.

Me estire en la cama y mire la hora eran las 6, el tiempo había pasado muy rápido y tenía que prepararme avise a mi padre que venía Justin y me fui a la ducha, cuando Salí me seque el pelo, una de mis ventajas es que tengo el pelo completamente liso y no tengo que planchármelo, me lo seque, me quedo perfecto, me recorrí toda la habitación para buscar mis sujetadores preferidos, que resultaron ser en el cuarto de baño, me fui directa al armario, ahora había más ropa, me decidí por un vestido nuevo, un vestido blanco estrecho que marcaban mis curvas, eran las 7:15 no quedaba nada para que el llegara, me vestí, me coloque unos peep toes con brillantes, me puse delante el espejo, me eché base en la cara,  me maquille los ojos, me pinte los labios y me peine, ya estaba lista, antes de salir me mire el reloj faltaban cinco minutos para las ocho.
Cuando llegue en el comedor, estaba la mesa puesta mi padre bien vestido, mi hermana igual, cuando me vieron se quedaron parados, lo que llevaba no lo había llevado en mi vida.

-Hija, vas un poco corta ehh…- dijo mi padre- hi esos tacones…

- Papa, esto me lo regalaron para mi cumpleaños-dije- creo que me queda perfecto.

De repente sonó la puerta, como era mi novio yo fui a abrir, cuando abrí me quede sin palabras, ese chico que vestía pitillos y sudaderas, ahora vestía pitillos y camisa, llevaba sus famosas zapatillas negras, unos pitillos negros y una camisa blanca, el pelo en punta como siempre y en su mano traía una botella de vino.

-Estas perfecta-dijo- me encanta, veo que elegí bien con el vestido y los zapatos, en parte del collar claro está.

- Tú también estas perfecto-dije- así que esto es tuyo, pues me encanta y el colgante es perfecto como tú.

Me beso, entramos y nos sentamos a la mesa yo a su lado y mi hermana y mi padre enfrente nuestra, él tenía su mano agarrada a la mía.

-Bueno Justin, cuando te conocí, perdiste los estivos por mi niña eso demuestra que te importa, sé que la quieres, y estoy encantado de que formes parte de esta familia-dijo mi padre.

- Me importa mucho su hija daría mi vida por ella, y la quiero más de lo que usted puedo imaginar-dijo.

- Gracias cariño-dije besándome.

Todo la noche estaba siendo perfecta, eran las 12 y mañana teníamos clase, así que nos despedimos y se fue a casa, me fui a dormir, había sido todo perfecto él estaba perfecto era todo perfecto.

Me desperté como cada asqueroso lunes, odiaba los lunes, escuchar a los profesores hablando de matemáticas, historia, literatura, era un infierno, lo único bueno era ver a Justin y a Susana, me vestí, me puse unos pitillos negros, una camiseta en manga corta blanca que ponía ‘’ Carpe diem’’ y unas converse blancas, me fui a desayunar y me marche en mi coche nuevo, llegue al instituto y encontré a Susana y me dijo si me apetecía ir de compras esta tarde, le dije si sin pensarlo, entramos a clase, hicimos hasta las 2 que fue la hora de comer y recibí un mensaje.

‘’ te espero al lado de tu coche, nena’’

 Sabía que era el,  me fui directa para allá y  ahí estaba, apoyado en mi coche, me agarro de la cintura y me beso, ese beso desataba pasión y ganas locas de hacerlo, yo también me moría por hacer-lo, abrí el coche y coloque los asientos para que pudiéramos tener una mejor comodidad, me empezó a besar, por todo el cuello y por mis pechos, le quite la camiseta y pase mis manos por sus abdominales, le desabroche los pantalones y los tire, el me quito la camiseta y los pantalones, me quito el sujetador y me beso cada uno de mis pechos.

Me quito las braguitas y  yo sus boxers, estábamos completamente desnudos, él estaba encima de mí así que me aparte y me puse yo encima, le bese el cuello y finalmente conseguí marcarlo, bese cada uno de sus abdominales y fui majando y fue ahí donde me encontré a su amigo, lo chupé, solo en ver la cara de placer de mi chico era algo que ya me hacía feliz, el me agarró y me puso abajo suya, se colocó un condón juntó su miembro en mí y empezó a empujar, el principio fue despacio, pero luego aumento su velocidad.

-Justin, o dios…-dije

-Nena, ya sabes, a tu limite avísame-dijo

- Si, o dios más rápido por favor dije mi voz se entrecortaba, eso era un jodido placer, sé que cuando lo hicimos por primera vez, me sangro pero esto ya era una droga, esto era un puto placer.

Empujando y empujando, mis uñas le clavaban su espalda, el tenia mis caderas cogidas, no tenía aire, ni él ni yo, estaba llegando a mi limite, llegamos al límite los dos, le avise y terminamos, cuando saco su miembro de mí, resulto que el condón se había roto.

-Justin, ¿está roto?- dije

- Si nena, lo siento, es que hemos sido muy brutos- dijo vistiéndose- quedan 2 horas vámonos a la farmacia, ¿y estas bien?

- Sí, estoy bien, si vamos, no me pierdo nada importante-dije mientras me vestía.

Terminamos de vestirnos, Justin cogió el coche, yo estaba demasiado asustada como para conducir, tenía miedo de quedarme embarazada, me toque la barriga, y Justin me miro, él también estaba asustado, éramos demasiado jóvenes para tener un bebé, Justin condujo más rápido y llegamos a la farmacia, entramos de la mano y nos atendió una farmacéutica.

-Buenas, ¿qué queríais chicos?- dijo la señorita.

- Buenas, necesitábamos una píldora anticonceptiva, y una caja de condones por favor dijo Justin, mientras yo me moría de la vergüenza.

- Aquí tienes muchacho-dijo.

- Muchas gracias, ¿cuánto le debo?- dijo Justin.

- Cariño, yo lo pago- dije.

- No nena tranquila-dijo besándome.

- Se nota que os queréis, no dejéis que nada os separe, hacéis muy buena pareja- dijo- porque me gustáis esto costaría 34 os lo dejo a 17.

- Muchas gracias- dijimos los dos- Adiós.

Cogimos el coche, nos fuimos a su casa y me tome la pastilla, me senté pero vi que he empezaba a encontrar mal, fui corriendo al baño, levante la tapa y vomite, levante la cabeza y volví a vomitar, mientras vomitaba Justin entro.

-Por favor, vete- dije- no quiero que estés aquí.

- No cariño, no me voy a ir, por mucho que te empeñes- dijo- te quiero y nunca te voy ha dejar y lo sabes.

- Lo se, yo también te quiero y no te dejare- dije, volviendo a vomitar- Justin, ve a mi casa, busca mi 
medicina que esta en el primer cajón de la cocina, rápido por favor.

 Justin cogió la puerta y se marchó, me quede sentada en el baño, estaba sola en su casa, estaba al lado de váter, volví a vomitar, sabía que eso era por mis defensas, me estire en el suelo y cerré los ojos.


Narra Justin:


Buscaba y buscaba en los cajones, hasta que lo encontré, cogí la puerta y me marche, eran las 2:30, cogí el coche y conduje lo más rápido posible, llegue a casa, fui a por un vaso de agua y fui al baño, vi a Amy estirada en el suelo y me temí lo peor.

-Amy, Nena! Contéstame-dije.

-Hmm... Justin, estoy bien tranquilo-dijo levantándose- solo me tumbe y me dormí, lo siento.

- Tranquila, es que estoy muy nervioso- dije dándole el medicamento y el agua.

Ella bebió y se tomó su medicina, la agarre de las piernas como un bebe y la lleve a nuestra habitación, estaba tan cansada que la tumbe en la cama, le quite pantalones le puse unos pantalones de chándal míos, le quite la camiseta, le quite el sujetador, le puse una camiseta mía y la tape, al instante se durmió, eran las 3:30, no podía llevarla a su casa, a lo que decidí que ella se tenía que quedar aquí, me cambie y también me metí en la cama, la abrace y me quede profundamente dormido.

-Hermanito, Hermanito-dijo Jazzy.

-Hmm… - dijimos Amy y yo

- Son las 5, y aquí esta una amiga de Amy y también Austin, Logan y Jaxon- dijo la pequeña Jazzy.

- Ostia ya vamos- dijimos, mientras los 4 entraban por la puerta.

- Vamos Amy, que perezosa eres mi amor- dijo Susana.

- Vamos Justin, ¿quieres que te demos un besito?- dijeron los 3.

- Idiotas- dijimos mientras reíamos.

- Ale fuera que queremos vestirnos- dijo Amy echándolos.

Se marcharon abajo a esperar, nos vestimos, ella se peinó su pelo completamente liso, bajamos cogidos de la mano, todos nos miraban y aproveche para darle un morreo a mi chica.

-Hacer-lo a vuestra intimidad- dijeron los 4 – nos revolvéis el estómago con tanto amor.

- Como no tenéis, estas necesitados- dije.

Me despedí de Amy, que se iba con Susana de compras, le pregunte si  estaba bien y que cualquier cosa me llamara, la bese y se marchó, nosotros cogimos la play y nos pusimos a viciar como unos locos.


Narra Amy:


Llegamos al centro comercial, fuimos a todas las tiendas, me gaste en ropa, zapatos de tacón, joyas y un par de regalos para Jake unos 180 euros mientras que Susana se gastó unos 150, me compre todo tipo de ropa, corta, larga etc..

Fuimos a cenar a un restaurante ella comió pizza y yo unos espaguetis que me perdían, íbamos completamente cargadas con tanta bolsa, decidimos después de cenar ir al coche a dejar las bolsas e ir a un bar a hacer un par de copas  y a las 23 volver a casa, así lo hicimos marchamos lo dejamos todo en el coche y fuimos a un bar  no muy lejos, cuando estábamos andando unos chicos nos hablaron, yo pensé en Justin en ese momento pero Susana como estaba libre pues ligo con unos.


-Amy, tengo sus números –dijo Susana.

La agarre del brazo y la metí en el bar, me di cuenta de un chico muy familiar nos estaba observando.

-Susana, ahí hay uno que nos sigue –dije.

- Vámonos-dijo.

Agarramos las cosas y nos metimos en el coche, deje a Susana una calle más debajo de su casa, ya que la suya estaba en obras, me fui hacia mi casa.


Narra Susana:


Intentaba caminar lo más deprisa que mis piernas me permitían, sabía que alguien me seguía, decidí coger el caminillo que hay, que es más corto.

-OH Susana-dijo una voz muy áspera, era Matty.

- ¿Qué quieres de mí?- dije enfadada.

- Solo jugar contigo- dijo sus ojos eran de deseo, me beso y le escupí- gran error hermosa.

Paso sus manos por mis pechos, agarrándolos, no pasaba nadie así que aprovecho para quitarme la camiseta y sujetador y chupar mis tetas, me quito el pantalón, él se lo quito y me violo, me hizo el amor de una brutal manera, yo luchaba contra él, le rompí la nariz pero el seguía empujando, era tan asqueroso, que el cerdo llego al orgasmo y me lanzo contra el suelo como un puto trozo de pan, me dejo ahí sola, y desnuda, me vestí y fui llorando a casa, cogí el teléfono y llame a Amy.


-Tengo que contarte una cosa- dije llorando.

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