martes, 25 de junio de 2013

Capítulo 5





Narra Amy:


Me despertaron unos besos, que recorrían mi boca, mi cuello, mis pechos hasta llegar a la parte más sagrada de mi cuerpo.

-¿Justin, que haces?- dije levantándome y quedándome delante suya.

- Nada nena, solo quería despertarte- dijo besándome- es que son las doce y tenía que llevarte a casa, no porque quiera que te vayas sino porque tu padre me ha llamado un par de veces, porque dice que viene tu hermana y le tienes que ayudar con las casa y no sé qué más.

-Es verdad, ostia no me acordaba, gracias por avisarme cariño- dije- ¿puedo darme una ducha?

-Claro, pero solo si puedo ducharme contigo-dijo.

Asentí con la cabeza mientras poco a poco íbamos yendo hacia el baño, poco a poco me quitaba la ropa y vi como Justin me miraba con cara de excitación, una cara que no había visto nunca de las veces que lo habíamos hecho, me estaba poniendo cachonda solo de verla, como un desesperado vino hacia mí y me quito bruscamente el resto de la ropa hasta dejarme completamente desnuda y  el hizo lo mismo, me cogió en brazos yo le agarre con las piernas en pinza por su cintura, nos metimos en la ducha y paso una hora o más, lo hicimos ahí, salimos, nos vestimos y Justin me llevo a casa, llegue tarde a casa y no tenía ninguna explicación que darle a mi padre y a mi hermana.

-¿Jovencita dónde estabas?- dijo mi padre con los brazos cruzados- le dije a Justin bien claro que a las 1 teníamos que ir a buscar a tu hermana y son las 2.

- Papa, yo dormía, el me despertó, me duche, me vestí y se ve que me entretuve-dije balanceándome para adelante y para atrás para que mi mentira colara.

- Seguro le estabas dando al tema, porque como ya eres mayor de edad pues… -dijo- acompáñame afuera.

Le acompañe y para mi sorpresa había un coche negro ahí, sabía que no era suyo porque el suyo era blanco, ese tenía que ser mi regalo.

-Es para ti- dijo besándome la nariz.

-Muchas gracias papa-dije abrazándolo- mañana que es lunes ya me lo llevare.

Volvimos a entrar en casa y vi salir a una chica del baño, llevaba una toalla envuelta en su cuerpo, sabía que era Elena mi hermana, pero estaba muy muy feliz.

-Enana-dijo- no vendrás a darme un abrazo, ya que no has venido a buscarme porque estabas con el novio ese que tienes pues es lo menos que puedes hacer.

Corrí hacia ella, la abrace y note algo diferente en ella.

-Hermanita, ¿estas embarazada?

-Sí, de hace 3 meses, y  prometida -dijo sonriendo.

- Me alegro mucho por ti, a ver cuándo me presentas a tu prometido-dije.

- y a ver tu, cuando me presentas a el famoso novio tuyo- dijo.

- Hija, si quieres invítalo a cenar-dijo mi padre, que estaba al otro lado del comedor- a y llévate los regalos a la habitación.

-Vale papa, ahora lo llamo, cogí los regalos que eran bastantes y me fui a la habitación.

Coloque todos los regalos en su sitio, había mucha ropa, un colgante que llevaba puesto que era de mi novio, un peluche y un marco que era se Susana, me senté en la cama y agarre el teléfono y llame a mi chico.

-Hola, nena ¿Qué pasa?-dijo.

-Nada, llamaba para preguntarte si querías venir a cenar a casa, para conocer mejor a mi padre y todo eso-dije, tenía miedo de lo que pudiera pasar.

- Perfecto, ¿a qué hora seria?-dijo.

- a las 8 en mi casa-dije.

- Perfecto, ahí estaré adiós te quiero-dijo

- Adiós te quiero-dije.

Me estire en la cama y mire la hora eran las 6, el tiempo había pasado muy rápido y tenía que prepararme avise a mi padre que venía Justin y me fui a la ducha, cuando Salí me seque el pelo, una de mis ventajas es que tengo el pelo completamente liso y no tengo que planchármelo, me lo seque, me quedo perfecto, me recorrí toda la habitación para buscar mis sujetadores preferidos, que resultaron ser en el cuarto de baño, me fui directa al armario, ahora había más ropa, me decidí por un vestido nuevo, un vestido blanco estrecho que marcaban mis curvas, eran las 7:15 no quedaba nada para que el llegara, me vestí, me coloque unos peep toes con brillantes, me puse delante el espejo, me eché base en la cara,  me maquille los ojos, me pinte los labios y me peine, ya estaba lista, antes de salir me mire el reloj faltaban cinco minutos para las ocho.
Cuando llegue en el comedor, estaba la mesa puesta mi padre bien vestido, mi hermana igual, cuando me vieron se quedaron parados, lo que llevaba no lo había llevado en mi vida.

-Hija, vas un poco corta ehh…- dijo mi padre- hi esos tacones…

- Papa, esto me lo regalaron para mi cumpleaños-dije- creo que me queda perfecto.

De repente sonó la puerta, como era mi novio yo fui a abrir, cuando abrí me quede sin palabras, ese chico que vestía pitillos y sudaderas, ahora vestía pitillos y camisa, llevaba sus famosas zapatillas negras, unos pitillos negros y una camisa blanca, el pelo en punta como siempre y en su mano traía una botella de vino.

-Estas perfecta-dijo- me encanta, veo que elegí bien con el vestido y los zapatos, en parte del collar claro está.

- Tú también estas perfecto-dije- así que esto es tuyo, pues me encanta y el colgante es perfecto como tú.

Me beso, entramos y nos sentamos a la mesa yo a su lado y mi hermana y mi padre enfrente nuestra, él tenía su mano agarrada a la mía.

-Bueno Justin, cuando te conocí, perdiste los estivos por mi niña eso demuestra que te importa, sé que la quieres, y estoy encantado de que formes parte de esta familia-dijo mi padre.

- Me importa mucho su hija daría mi vida por ella, y la quiero más de lo que usted puedo imaginar-dijo.

- Gracias cariño-dije besándome.

Todo la noche estaba siendo perfecta, eran las 12 y mañana teníamos clase, así que nos despedimos y se fue a casa, me fui a dormir, había sido todo perfecto él estaba perfecto era todo perfecto.

Me desperté como cada asqueroso lunes, odiaba los lunes, escuchar a los profesores hablando de matemáticas, historia, literatura, era un infierno, lo único bueno era ver a Justin y a Susana, me vestí, me puse unos pitillos negros, una camiseta en manga corta blanca que ponía ‘’ Carpe diem’’ y unas converse blancas, me fui a desayunar y me marche en mi coche nuevo, llegue al instituto y encontré a Susana y me dijo si me apetecía ir de compras esta tarde, le dije si sin pensarlo, entramos a clase, hicimos hasta las 2 que fue la hora de comer y recibí un mensaje.

‘’ te espero al lado de tu coche, nena’’

 Sabía que era el,  me fui directa para allá y  ahí estaba, apoyado en mi coche, me agarro de la cintura y me beso, ese beso desataba pasión y ganas locas de hacerlo, yo también me moría por hacer-lo, abrí el coche y coloque los asientos para que pudiéramos tener una mejor comodidad, me empezó a besar, por todo el cuello y por mis pechos, le quite la camiseta y pase mis manos por sus abdominales, le desabroche los pantalones y los tire, el me quito la camiseta y los pantalones, me quito el sujetador y me beso cada uno de mis pechos.

Me quito las braguitas y  yo sus boxers, estábamos completamente desnudos, él estaba encima de mí así que me aparte y me puse yo encima, le bese el cuello y finalmente conseguí marcarlo, bese cada uno de sus abdominales y fui majando y fue ahí donde me encontré a su amigo, lo chupé, solo en ver la cara de placer de mi chico era algo que ya me hacía feliz, el me agarró y me puso abajo suya, se colocó un condón juntó su miembro en mí y empezó a empujar, el principio fue despacio, pero luego aumento su velocidad.

-Justin, o dios…-dije

-Nena, ya sabes, a tu limite avísame-dijo

- Si, o dios más rápido por favor dije mi voz se entrecortaba, eso era un jodido placer, sé que cuando lo hicimos por primera vez, me sangro pero esto ya era una droga, esto era un puto placer.

Empujando y empujando, mis uñas le clavaban su espalda, el tenia mis caderas cogidas, no tenía aire, ni él ni yo, estaba llegando a mi limite, llegamos al límite los dos, le avise y terminamos, cuando saco su miembro de mí, resulto que el condón se había roto.

-Justin, ¿está roto?- dije

- Si nena, lo siento, es que hemos sido muy brutos- dijo vistiéndose- quedan 2 horas vámonos a la farmacia, ¿y estas bien?

- Sí, estoy bien, si vamos, no me pierdo nada importante-dije mientras me vestía.

Terminamos de vestirnos, Justin cogió el coche, yo estaba demasiado asustada como para conducir, tenía miedo de quedarme embarazada, me toque la barriga, y Justin me miro, él también estaba asustado, éramos demasiado jóvenes para tener un bebé, Justin condujo más rápido y llegamos a la farmacia, entramos de la mano y nos atendió una farmacéutica.

-Buenas, ¿qué queríais chicos?- dijo la señorita.

- Buenas, necesitábamos una píldora anticonceptiva, y una caja de condones por favor dijo Justin, mientras yo me moría de la vergüenza.

- Aquí tienes muchacho-dijo.

- Muchas gracias, ¿cuánto le debo?- dijo Justin.

- Cariño, yo lo pago- dije.

- No nena tranquila-dijo besándome.

- Se nota que os queréis, no dejéis que nada os separe, hacéis muy buena pareja- dijo- porque me gustáis esto costaría 34 os lo dejo a 17.

- Muchas gracias- dijimos los dos- Adiós.

Cogimos el coche, nos fuimos a su casa y me tome la pastilla, me senté pero vi que he empezaba a encontrar mal, fui corriendo al baño, levante la tapa y vomite, levante la cabeza y volví a vomitar, mientras vomitaba Justin entro.

-Por favor, vete- dije- no quiero que estés aquí.

- No cariño, no me voy a ir, por mucho que te empeñes- dijo- te quiero y nunca te voy ha dejar y lo sabes.

- Lo se, yo también te quiero y no te dejare- dije, volviendo a vomitar- Justin, ve a mi casa, busca mi 
medicina que esta en el primer cajón de la cocina, rápido por favor.

 Justin cogió la puerta y se marchó, me quede sentada en el baño, estaba sola en su casa, estaba al lado de váter, volví a vomitar, sabía que eso era por mis defensas, me estire en el suelo y cerré los ojos.


Narra Justin:


Buscaba y buscaba en los cajones, hasta que lo encontré, cogí la puerta y me marche, eran las 2:30, cogí el coche y conduje lo más rápido posible, llegue a casa, fui a por un vaso de agua y fui al baño, vi a Amy estirada en el suelo y me temí lo peor.

-Amy, Nena! Contéstame-dije.

-Hmm... Justin, estoy bien tranquilo-dijo levantándose- solo me tumbe y me dormí, lo siento.

- Tranquila, es que estoy muy nervioso- dije dándole el medicamento y el agua.

Ella bebió y se tomó su medicina, la agarre de las piernas como un bebe y la lleve a nuestra habitación, estaba tan cansada que la tumbe en la cama, le quite pantalones le puse unos pantalones de chándal míos, le quite la camiseta, le quite el sujetador, le puse una camiseta mía y la tape, al instante se durmió, eran las 3:30, no podía llevarla a su casa, a lo que decidí que ella se tenía que quedar aquí, me cambie y también me metí en la cama, la abrace y me quede profundamente dormido.

-Hermanito, Hermanito-dijo Jazzy.

-Hmm… - dijimos Amy y yo

- Son las 5, y aquí esta una amiga de Amy y también Austin, Logan y Jaxon- dijo la pequeña Jazzy.

- Ostia ya vamos- dijimos, mientras los 4 entraban por la puerta.

- Vamos Amy, que perezosa eres mi amor- dijo Susana.

- Vamos Justin, ¿quieres que te demos un besito?- dijeron los 3.

- Idiotas- dijimos mientras reíamos.

- Ale fuera que queremos vestirnos- dijo Amy echándolos.

Se marcharon abajo a esperar, nos vestimos, ella se peinó su pelo completamente liso, bajamos cogidos de la mano, todos nos miraban y aproveche para darle un morreo a mi chica.

-Hacer-lo a vuestra intimidad- dijeron los 4 – nos revolvéis el estómago con tanto amor.

- Como no tenéis, estas necesitados- dije.

Me despedí de Amy, que se iba con Susana de compras, le pregunte si  estaba bien y que cualquier cosa me llamara, la bese y se marchó, nosotros cogimos la play y nos pusimos a viciar como unos locos.


Narra Amy:


Llegamos al centro comercial, fuimos a todas las tiendas, me gaste en ropa, zapatos de tacón, joyas y un par de regalos para Jake unos 180 euros mientras que Susana se gastó unos 150, me compre todo tipo de ropa, corta, larga etc..

Fuimos a cenar a un restaurante ella comió pizza y yo unos espaguetis que me perdían, íbamos completamente cargadas con tanta bolsa, decidimos después de cenar ir al coche a dejar las bolsas e ir a un bar a hacer un par de copas  y a las 23 volver a casa, así lo hicimos marchamos lo dejamos todo en el coche y fuimos a un bar  no muy lejos, cuando estábamos andando unos chicos nos hablaron, yo pensé en Justin en ese momento pero Susana como estaba libre pues ligo con unos.


-Amy, tengo sus números –dijo Susana.

La agarre del brazo y la metí en el bar, me di cuenta de un chico muy familiar nos estaba observando.

-Susana, ahí hay uno que nos sigue –dije.

- Vámonos-dijo.

Agarramos las cosas y nos metimos en el coche, deje a Susana una calle más debajo de su casa, ya que la suya estaba en obras, me fui hacia mi casa.


Narra Susana:


Intentaba caminar lo más deprisa que mis piernas me permitían, sabía que alguien me seguía, decidí coger el caminillo que hay, que es más corto.

-OH Susana-dijo una voz muy áspera, era Matty.

- ¿Qué quieres de mí?- dije enfadada.

- Solo jugar contigo- dijo sus ojos eran de deseo, me beso y le escupí- gran error hermosa.

Paso sus manos por mis pechos, agarrándolos, no pasaba nadie así que aprovecho para quitarme la camiseta y sujetador y chupar mis tetas, me quito el pantalón, él se lo quito y me violo, me hizo el amor de una brutal manera, yo luchaba contra él, le rompí la nariz pero el seguía empujando, era tan asqueroso, que el cerdo llego al orgasmo y me lanzo contra el suelo como un puto trozo de pan, me dejo ahí sola, y desnuda, me vestí y fui llorando a casa, cogí el teléfono y llame a Amy.


-Tengo que contarte una cosa- dije llorando.

sábado, 22 de junio de 2013

Capítulo 4




Narra Justin:


Estaba asustado, desde que recibí la llamada de Marc el padre de mi novia, yo no podía estar más nervioso, que le había podido pasar? Eran todo preguntas pero sin respuesta, está en la sala de espera, con su padre, mi madre, mi padre y mi hermana, ya no podía más y termine dando varios puñetazos a la pared a lo que me llevo estar sangrando.

-Justin, pero que haces?-dijo mi madre levantándose y gritando- pero hijo estas sangrando.

-Déjame mama, si sangro pero hi qué? Quiero saber qué coño le pasa a mi chica-dije enfadándome.

-Enfermera, Enfermera-dijo mi padre.

-Si-dijo una muchacha pálida.

-Podría curar a mi hijo que le está sangrando la mano-dijo mi madre-gracias.

-Sí, claro sígueme-dijo.

Seguí a la muchacha a una habitación cercana de donde estaba la sala de espera, me curo la mano y me la vendo me dijo que no podía hacer nada durante un par de días, le di las gracias y me marche sin perder ningún minuto hacia la sala de espera.

-Lo siento señor Marc, por mi comportamiento-dije- sé que no es la mejor manera de conocerme, pero es que no puedo más, quiero saber que le pasa…

-Tranquilo, te entiendo yo también quiero saber lo que le pasa a mi hija, encantado ya nos conoceremos mejor otro día-dijo Marc.

-Encantado-dije mientras extendía mi mano, la que Marc apretó al instante- por supuesto nos conoceremos mejor, yo no soy así, lo siento.

-Sr.Anderson-dijo el medico

-Si, soy yo-dijo su padre- Estos el novio, sus padres y su hermana.

-Vale, les explico, su hija/novia ha tenido un desmayo nada grave, pero también hemos encontrado que tiene falta de defensas y por eso se ha desmayado, también va relacionado con una gran actividad, ya sea deporte o alguna otra cosa( dijo mirándome a mi) y también de un gran esfuerzo-dijo- la hemos medicado, de aquí un par de minutos podréis verla, y de aquí un par de horas le daremos el alta, si le vuelve a pasar traerla otra vez.

-Gracias-dijimos Marc y yo.

Empecé a pensar en lo que dijo, estaba claro de que era porque lo habíamos hecho, por la mirada que me dio, lo habíamos hecho con protección, embarazada no podía estar, también la última vez no lo izamos muy suave y tampoco no era nuestra primera vez.

-Justin, cariño-dijo mi madre-¿estás ahí?

-Sí, si mama, perdón-dije-me había ido.

-A saber en que estabas pensando-dijo sonriendo.

-Tienes tú la mente muy sucia mama-dije sonriendo- no era en eso en lo que pensaba era lo que había dicho el médico.

- Vale, vale, yo solo decía-dijo riendo- Ahora ira el padre, luego iras tu vale?

-Vale gracias, necesitare estar a solas con ella, por favor-dije.

- Si hijo, tranquilo-dijo mi madre.

Se me hicieron eternos esos diez minutos, justo salió su padre y me dijo que estaba despierta, entre rápidamente, percatándome de que la puerta estuviera completamente cerrada, la mano me dolía, pero no me importaba porque lo único que quería saber cómo estaba, decirle lo mucho que la quería y que no la abandonaría y explicarle lo que le había pasado, camine por el pasillito corto que había, estaba mi chica en la cama, en una habitación completamente blanca, en su brazo había un tubo donde iba a parar a un suero, que me figure que era su medicina.

-¿Nena?- dije flojito- ¿Estas despierta?

- Si, amor-dijo, su voz era ronca, de haberse desmayado y de dormir.

Me senté en la silla al lado de su cama, cogí su mano y la bese, sabía muy bien lo que tenía que decirle.

-Cariño, te desmayaste, porque tienes las defensas bajas y como la última vez que lo hicimos no lo hicimos suavemente, por eso te desmayaste-dije.

- Que vergüenza, pero eso es lo que menos me preocupa, que te ha pasado en la mano-dijo mirándome y muy preocupada.

- Que de tanto esperar, he pegado a la pared y me hice una herida nada importante-dije agarrando su mano.

-¿Que are contigo a ver?-dijo sonriendo, mientras le daba un beso a mi mano.

-No lo sé, te quiero, quiero que lo sepas, y me voy a quedar contigo todo el tiempo que pueda y que me dejes, te amo y te adoro y te necesito-dije.

-Lo sé, yo también te amo, te necesito y te adoro-dijo- no quiero que lo nuestro termine nunca, ¿mío para siempre?

- Yo tampoco quiero que nunca termine lo nuestro, tuyo para siempre, ¿mía para siempre?-dije

-Tuya siempre-dijo, besándome

Nos estábamos besando cuando en ese momento por la puerta entró mi madre, nos dijo que Amy ya podía irse a casa, se marchó y ayude a Amy a vestirse, estaba perfecta, su culo, su cuerpo, sus tetas, su todo, ella era completamente perfecta. Nos marchamos de ese lugar, nos metimos en el coche de su padre, éramos Amy, su padre y yo, y en el coche de mi padre, el, mi madre y Jazzy, ellos se fueron a mi casa y yo me fui a la de Amy.

Llegamos, cogimos a Amy y la pusimos en su cama, estaba débil aún, su padre se marchó al súper a comprar comida, y yo me quede cuidándola, se durmió y aproveche para ir al baño y llamar a Austin.

-¿Austin?-dije.

- ¿Dónde estás tío? Estamos echando una partida a la play, ¿te vienes?-dijo.

- Escúchame y deja de hacer el subnormal-dije enfadándome.

-Tranquilo, ¿Qué pasa?-dijo asustándose.

- E estado en el hospital, mi chica se desmayó y yo tengo la mano casi rota  de darle puñetazos a la pared-dije, aclarando mi garganta.

- Tío lo siento, ¿dónde estáis?-dijo.

- En su casa, tranquilo no pasa nada-dije.

-Ahora venimos-dijo colgando el teléfono.

Me senté en una silla purpura que estaba en su habitación, ella seguía durmiendo, estudie su habitación con detenimiento, vi que tenía una ventana, me asome y vi que algún día podría entrar por ahí, me volví a sentar, y vi que encima de la mesa, aparte  de los libros y deberes del instituto, tenía unas fotos, las cogí y eran fotos de ella con Susana haciendo el loco, de Ely su madre y alguna de su hermana, ninguna de su padre lo que me detuve a pensar que era lógico ya que su padre se marchó cuando ella tenía 3 años, me vibro el móvil, lo abrí y vi que era un mensaje de Logan ’’Ábrenos, estamos en la puerta, no llamamos por no hacer ruido’’ me levante y fui a abrir la puerta y ahí estaban los tres, entraron y nos sentamos en el sofá.

-Justin, ¿Cómo está?-dijo Jaxon.

- Bien, está mejor, tiene las defensas bajas-dije.

- ¿Y tu mano?-dijo Austin.

- También bien, pero es lo que menos me preocupa-dije

-Justin…-dijo alguien muy flojito.

-Amy, espera siéntate-dije- estas bien, quieres algo.

- Estoy bien, hola chicos-dijo- si quiero algo, que me des un beso.

La bese.

-Gracias-dijo- ¿dónde está mi padre?

- De nada nena, tu padre está en el súper-dije- ellos están aquí porque los llame y les conté y vinieron a ver como seguías.

- No pasa nada, sé que has estado conmigo en todo momento, también que has mirado mis fotos, lo que no me importa y que has mirado si podías subir por la ventana alguna noche-dijo sonriendo- no dormía muy profundamente.

- Lo acabo de comprobar, te quiero- dije mientras le guiñaba un ojo.

Amy me saco la lengua, oímos la puerta abrirse y vimos a su padre, entrar cargado, Austin, Logan, Jaxon y yo le ayudamos, mientras mi chica nos miraba, su padre me dijo que me fuera a casa, que mañana ya podría volver, le hice caso, bese a mi chica, le di un beso que le durara hasta mañana y me marche, no podía coger la moto a lo que me tuvo que llevar Austin. Llegue a casa y me fui a dormir.

Pasaron varios días, todos los días cuidaba de ella, era jueves por la tarde, yo sabía que ella tenía repaso a lo que llame a su padre, para hablar con él, ya que el sábado era el cumpleaños de su hija y quería hacerle una fiesta sorpresa con sus amigos y en mi casa, ya que mis padres se iban de viaje ese fin de semana y la casa era lo suficientemente grande para hacer una fiesta, ella ya estaba recuperada del todo y por eso sabía que ya podía hacerle una fiesta.

-Marc, soy Justin, quería preguntarle una cosa-dije.

-Hola, dime que pasa?-dijo.

- Veras, el sábado es el cumpleaños de su hija, y mis padres no están, y  la casa es suficientemente grande para hacer una fiesta-dije- quería pedirle si podía hacerle una fiesta a su hija, estaré yo, Susana y todos sus amigos.

- Me parece bien, pero como lo hacemos para que no se dé cuenta de que es una fiesta sorpresa?-dijo

- Tú la tendrás que mantener en casa todo el día, y a la noche yo la vendré a buscarla para llevarla a mi casa y sorpresa-dije.

- Me parece perfecto, gracias Justin por estar en su vida, de verdad, no sé qué haría ella sin ti-dijo- ya eres parte de esta familia.

- Gracias, yo tampoco sé que haría sin ella-dije- bueno quedamos así entonces vale?

-Perfecto, adiós te dejo que está a punto de entrar-dijo colgando el teléfono.

Era sábado por la tarde, está en casa preparándolo todo, la comida, la bebida, y tenía la tarta que ponía ‘’Cumpleaños Feliz Amy 3-5-13, Te quiero’’, eran las 7 y estábamos todos en la casa, espera hasta que fueran las 8 para ir a buscarla, ella sabía que tenía que venir aquí, para cenar ya que yo estaba ‘’solo’’.
Fui a buscarla, la lleve a casa y sorpresa, ella no se lo esperaba, le dimos sus regalos y yo le di el suyo, le regale un colgante en forma de corazón y detrás nuestra fecha, la música estaba a tope, bailábamos, bebíamos alcohol y comíamos de todo y sobre las 4 comimos la tarta, eran las 6 de la mañana cuando la gente se empezó a ir, nos quedamos solos, limpie toda la casa, lo coloque todo en su sitio, puse sus regalos en una montaña, eran las 7 cogí a Amy y nos fuimos a dormir.

-Gracias, por todo-dijo- te quiero.

- No las dan nena- dije besándola- te quiero.


Ella no soltó mis labios mientras se tumbaba en la cama, yo tenía deseo de hacerlo, y sabía que ella también, pero estábamos demasiado cansados y ella después de lo que le paso, quería que fuera más suave la próxima vez, me tumbe a su lado, la rodee con los brazo y nos dormimos.



Capítulo 3



Narra Amy:

Vi entrar a una persona no más mayor de 40 años, su madre,  su cara decía,( mierda lo siento, hijo pero que estás haciendo) entro y se nos quedó mirando.

-Lo siento por molestar, pero Amy te quedas a comer?-dijo

- Si, señora…-dije cortándome porque no sabía cómo se llamaba su madre.

-Amy esta es Pattie, Mama esta es Amy, mi novia-dijo

-Encantada Amy, entonces hago más macarrones no Jake?-dijo, con una voz dulce

- Si mama, pero como sabias que estábamos aquí? – dijo pensativo

Me empecé a avergonzar, sabiendo que si ella había llegado hace un rato, nosotros estábamos en pleno sexo, ¿me había oído?

-Oí algo, como unas risas, acompañadas de unos gritos, me imagino que eran de Amy, supongo que jugabais-dijo sonriendo picaronamente, ella sabía lo que hacíamos, pero intentaba disimularlo- bueno os dejo, a las dos y media bajad, solo queda un cuarto pero algo es algo.

Cogió la puerta y se marchó sonriente, me mire a Justin, en que su cara salía una sonrisa, sabiendo lo que le iba a decir, me agarró y me abrazó.

-Justin… Tu madre me ha oído gemir de placer, sabe lo que estamos haciendo-dije, mientras me avergonzaba.

-Amy, no pasa nada, ella no te dirá nada, sabes porque?-dijo.

Mientras lo miraba, sus ojos se iluminaron.

-Porque?-dije.

-Porque sabe que eres muy importante para mí, que te amo y que haría lo que fuera por verte feliz,  me has cambiado a mejor, te necesito en mi vida, nunca me dejes por favor, tu y yo contra el mundo entero, te amo, te amo, te amo…-dijo con una sonrisa de oreja a oreja.

- Yo también te amo muchísimo, te adoro, nunca te dejare, pero me avergüenza que tu madre sepa que tu y yo lo hacemos-dije.

- Mía?-dijo sonriente

-Tuya, siempre-dije tirándome sobre él y besando sus labios- Mío?

- Tuyo para siempre-dijo agarrando mi mano y levantándome para bajar a comer.

Bajamos las escaleras y ahí encontramos la mesa puesta, la madre y el padre sentados en ella y una niña muy mona sentada con ellos, ella debía de ser su hermana, supuse que tenía 6 años, ya que no era muy grande, era hermosísima, tenía los ojos color miel y el pelo rubioy castaño y completamente liso, a su lado estaba su padre, un hombre de unos 48 años y grande, no en aspecto a rellenito, sinos que estaba muy fuerte, pelo negro, su cara no era de tener muchos amigos, esperaba a caerle bien, porque si no eras así y no me aceptaba yo no podría vivir sin Justin.

Llegamos y me senté donde me habían asignado, mire el reloj y faltaban 2 minutos para y media, cada uno empezó a comer, cuando el padre hablo…

-Así que tú debes ser la que tiene a mi hijo revolucionado- dijo sonriendo- Me alegro de conocerte Amy, yo soy Jeremy, el padre de Justin.

- Encantada- dije sonriente- Tu debes de ser Jazzy la hermana pequeña verdad?

- Si, esa soy yo, al fin una chica, que mantenga a mi hermano vivo!- dijo levantándose y dando-me un abrazo- Lo digo porque solo estaba por su moto y por nada mas, gracias por estar aquí, para el eres muy importante, que lleva suspirando tu nombre días- dijo riendo y sentándose en su sitio.

- Amy- dijo Pattie- Que es lo que tienes en el cuello?

Justin me miro y me dijo en la oreja “Mi chupetón”

-Ups… Nada, Me caí...-dije mirando mi tenedor lleno de macarrones, y me lo puse en la boca.

- Claro… Te caíste…- dijo irónicamente Jeremy- Eso es un chupetón en toda regla, lo que este es más pasional, que hacíais chicos?

- Nada Papa, si es un chupetón, porque sabes la quiero y la marque, pero en parte fue sin querer-dijo Justin.

- Lo siento, no pretendía meterme donde nadie me llama- dijo Jeremy y Pattie

- No pasa nada, normal que preguntéis, es lógico- dije- Bueno Pattie, te ayudo a recoger.

- Gracias hija, ya que ahora ya eres parte de esta familia- dijo- Antes que se me olvide, lo siento por lo de tu madre

- Nada, tranquila- dije mientras nos íbamos a la cocina a limpiar los platos.

Jazzy, jugaba con sus muñecas, mientras Justin y Jeremy hablan de motos y de las carreras que estaban viendo en su tele de plasma, Nosotras limpiábamos los platos

-Hija, Justin es bueno contigo?- dijo

- Es Maravilloso, es más de lo que yo había soñado-dije

- Sé que cuando llegue, estabais en pleno sexo, y lo siento, eso no lo tendría que haber oído, son cosas vuestras, y sé que eso es un chupetón suyo-dijo mirándome y sonriéndome

- Que vergüenza...-dije- Si, es un chupetón y si lo haciamos… Me es incómodo hablar de esto con la madre de mi chico.

-No te preocupes, yo también fui adolescente y se lo que es- dijo

- Lo sé- dije-  Gracias por escucharme y aceptarme en esta familia.

- No hay que darlas- dijo besándome la frente mientras entraba Justin por la puerta corredera.

-Que Está pasando aquí?-dijo- De que habláis, veo que os habéis caído bien y me alegro.

- Si, Ella sabe más de lo que te puedas imaginar-dije riendo y mientras Pattie reía conmigo.

- Que estáis tramando las dos? A ver que yo me entere-dijo poniendo sus manos contra su pecho impaciente.

-Nosotras dos nada…- dijo su madre riendo y mientras me reía con ella.

- Nena… Vamos ya que mi madre no me lo cuenta, tu no me aras lo mismo- dijo agarrándome de la cintura y atrayéndome hacia él.

-Mmm… Creo que no-dije, escapándome de su agarre y besando sus labios.

Su madre en esos momentos se marchó y nos dejó solos por lo que pudiera pasar, ya que ella lo sabía todo entre nosotros dos, seguimos besándonos, me apoye en la pared y el seguía pegado a mis labios, siguió su recorrido hasta mis pechos, pasando sus manos por mis costados y yo le tenía cogido  de su cuello, puse mis pernas alrededor suyo, me agarro el culo y yo gemí, mientras nos seguíamos besando oímos un gran estruendo, proveniente de la cocina donde estábamos, me baje de él y fuimos a ver qué pasaba.

Resultaba ser Jazzy que había ido a por galletas y le habían caído todas las ollas, Justin y yo nos pusimos a reír a carcajadas y llegaron sus padres y también se pusieron a reír, todos ayudamos a recoger y a darle las galletas a Jazzy que de su boca salía una sonrisa, me mire el reloj y eran las 6, le dije a la oreja de Justin que era tarde, que teníamos que ir al cementerio si él quería y que me tenía que marchar a casa ya que mi padre me estaría buscando lo más seguro.

-Mama, papa, me voy a llevar a Amy a su casa, luego vengo-dijo.

-Vale hijo adiós, Adiós Amy- dijeron los 3- vuelve cuando quieras, aquí eres bienvenida siempre.

-Adiós y muchas gracias- dije.

Cogimos la puerta y nos fuimos, cogimos su moto ya que yo no tenía coche y el tampoco.


Narra Justin:


-Quieres que te deje asolas con ella?-dije

-No, quédate por favor-dijo, de sus ojos caían lagrimas

-Tranquila, no me iré, lo prometo- dije abrazándola.

- Mama, este es Justin, te acuerdas del chico que te hable, que era súper tierno, cariñoso y simpático, bueno pues es mi novio, si mama estamos juntos, estoy feliz, pero te necesito aquí a mi lado, papa me cuida muy bien, pero es a ti a quien quiero, para comer helado, hablar de chicos y todo lo que solíamos hacer, te exatraño muchísimo, te fuiste tan rápido, te quiero mama, vendré a verte siempre que pueda te lo prometo-dijo llorando.

- Ely, prometo cuidar a su hija y nunca dejarla, ella es mi mundo y no la quiero perder por nada en esta vida, juro protegerla, si tengo que dar mi vida por la suya lo are sin pensarlo, la llevare siempre que ella quiera venir, lo prometo- dije con la boca seca- te quiero mi vida.

- yo también te quiero –dijo besándome-vámonos.

-Está bien, vamos-dije agarrando su mano.

Salimos los dos de ese lugar frio, Amy ya no lloraba y estaba agarrada fuertemente de mi mano, lo que no me importaba, porque sabia que ella lo estaba pasando mal, me senté en la moto y Amy detrás , cuando estaba punto de arrancar Amy me miro y me dijo.

-Gracias por lo que has hecho, gracias por traerme y gracias por hablar con ella-dijo agarrándome de la cintura.

-Haria lo que fuera por ti, y lo sabes , cuando quieras volver me lo dices y yo te llevo-dije besando su frente

-Gracias-dijo

Arrancando mi moto, la lleve a su casa, la deje justo en la puerta.

-Gracias, te quiero, mañana nos vemos-dijo besándome.

- Te quiero, mañana nos vemos-dije dándole un golpe en el culo justo cuando ella se giro.

No me dijo nada, me dijo adiós con su mano y yo me fui hacia mi casa.


Narra Amy:


Sabía que me metería en problemas, porque tenía que estar en casa a las 3 y eran las 7, abrí la puerta y me encontré a mi padre de pie en medio del salón de brazos cruzados y cara de muy pocos amigos.

-Donde estabas?- dijo enfadadísimo

- Estudiando en casa de Susana-dije poniéndome nerviosa

- No me mientas, porque ella ha venido aquí a buscarte para ir a dar una vuelta y tú no estabas-dijo acercándose a mí.

- No eres mi madre, ella murió por si no te acuerdas, tú me dejaste cuando tenía 3 años y ahora me vienes de padre protector, por favor cuéntame otra, no soy una cría, tengo 17 años, pero claro tú me tratas como una de 6 años, cuando sabes que de aquí un par de días seré mayor de edad-dije enfadándome.

- A mí no me grites de esta manera jovencita, a mí me tienes un respecto, si te deje con tu madre, pero ahora estoy aquí contigo y quiero recuperar el tiempo perdido-dijo racandose su cuello- lo hice mal y lo siento.

- Ya creo que lo puedes sentir, estaba en el cementerio papa, con mama y con Justin mi novio-dije.

- Así que estabas con tu novio, me alegro hija que tengas alguien que te quiera-dijo sonriéndome- me gustaría conocerlo, te quiero hija, no quiero volver a discutir asi contigo.

- yo tampoco papa-dije abrazándolo-hablare con el, te quiero.



Me empecé a sentir mal y mal y me caí, no tenía fuerzas para levantarme, lo último que me acuerdo es a mi padre hablando con la ambulancia todo lo demás estaba borroso.

Capítulo 2




Narra Amy:

El bus llego, nos metimos en él, llego mi parada me baje y le dije que nos veríamos esta noche... Le di un beso y me fui. Llegue a casa, mi padre no estaba, así que decidí hacer la comida (no era buena cocinera pero algo sabía hacer) me puse manos a la obra y prepare unos deliciosos canelones(o eso pensaba yo) Mi padre llego y fuimos a comer.

-Hija están muy buenos, cocinaras más a menudo..- dijo riéndose- como ha ido todo?

-Muy bien, papa una cosa esta noche puedo ir a casa de Susana a dormir, sé que es lunes pero mañana nos iríamos a clase y tal – dije asustada de que me dijera que no-puedo, puedo?

-Mmm…Si, si puedes pero mañana ha hora de comer te quiero aquí, que tenemos que ir a comprar muebles, pinturas y todo eso-dijo

- Muchas gracias papi te quierooo!!!-dije

Lo abrace, llame a Susana, prepare las cosas y me fui hacia su casa. Cuando iba hacia su casa, encontré a unas niñas en un portal, yo no les ponía más de 16 años, estaban medio moribundas… Una estaba embarazada, otra estaba fumando y la última con una cerveza…  Me miraron fijamente, empecé a caminar más deprisa hasta que llegue a su casa, subí las escaleras y me encontré a Susana llorando.

-Tía que pasa?-dije asustada- Habla por dios.

-Creo que estoy embarazada, Y Matty me ha dejado, justo le he dicho que creía que estaba embarazada-dijo con las lágrimas en los pies- lo siento

-Tía no pasa nada, estaremos contigo, sobretodo yo, nunca te dejare y si de verdad lo estas, y tu madre te echa, en mi casa podrás estar-dije

-Muchas gracias de verdad-dijo- no sé qué haría sin ti, creo que absolutamente nada

-Me aras sonrojar-dije- Bueno cuéntame que ha pasado con Matty

-Lo hemos dejado, lo nuestro era ya pura mentira, no sentíamos nada el uno por el otro- dijo tristemente- 

Solo te tengo a ti, pero tú ahora tienes novio porque sé que  te escapaste de clase con él y no volviste hasta las 3… Para que nadie se diera cuenta, pero yo no soy tonta y lo note-dijo

-Sé que no lo eres-dije pasando mis dedos sobre sus mejillas mojadas- quieres que te lo cuente- dije

-Sí, me muero por la curiosidad- dijo entusiasmada.

Le conté todo lo que había pasado esa misma mañana, su cara era de felicidad absoluta ya que sabía que se alegraba por mí, pasamos toda la noche hasta la mañana siguiente que nos fuimos al colegio.

Justin me agarró de la cintura y me dijo si quería volverme a saltar las clases, para ir a su casa ya que estaba vacía, le dije que si sin pensar, porque quería estar con él, me monte en su moto, lo agarre de la cintura, hasta que llegamos a su casa, lo seguí ya que esa casa yo no la conocía, llegamos y me llevo a su habitación, era la habitación del tipo de chico deportista, pero con un toque de niño malo y eso a mí me volvía loca.


Narra Justin:


Ella estaba ahí sentada en mi cama, sus ojos perdidos en mis trofeos y mis copas, yo no podía evitar desearla ya que en parte ella era mía, sabía que no había nadie en casa, así que decidí irme a la ducha y luego ya veríamos  lo que arriamos.

-Amy, me voy a la ducha-dije pensando en que ella diría vale, te espero aquí, pero no fue así.

-Puedo ir contigo? - dijo con cara de deseo, pero a la vez de preocupación.

Le dije que sí, pero que no iría si no me contaba lo que le pasaba, porque el corazón se me rompía cuando ella estaba triste.

-Yo.. Lo siento.. – dijo, de sus ojos empezaron a salir lágrimas.

-No llores nena, por favor-dije con voz ronca, me mataba cuando ella lloraba, la abracé- Amy, escúchame,  soy tu novio y eso nunca cambiará, yo nunca te dejare, puedes confiar en mí, Te amo Amy, tu para mi eres mi vida- dije

- Yo también te amo, es solo que…-dijo- mi madre ya no está y ella sabía que yo iba detrás de ti y ahora que estamos juntos.. yo no puedo decirle mama este es mi novio Justin- dijo volviendo a llorar

- si podemos decírselo- dije- esta tarde iremos al cementerio y se lo contaremos todo vale?- dije

-Vale, muchas gracias bebe-dijo feliz- nos vamos a la ducha?- dijo picaronamente.

Cuando me di cuenta ella estaba solo con las braguitas y el sujetador, hice lo mismo, quedándome en boxers, nos fuimos a la ducha, nos desnudamos y ella estaba en frente mía, me agarró del cuello y junto sus labios con los míos, yo la agarré del culo lo que hizo que gimiera, limpiándonos, nos lavamos y nos secamos, cuando salimos del baño encontré sentados en la cama a Jaxon, Logan y Austin, mi toalla solo tapaba mis partes  y por suerte la de Amy la tapaba completamente, ellos en verla detrás de mí maldijeron sus adentros.

-Lo sentimos- dijeron los tres a la vez- no sabíamos Justin que estabas con tu chica, avísanos y eso no pasa.

-No pasa nada- dijo Amy, mientras poco a poco se iba avergonzando.

- Que queríais chicos? - dije.

- Que la profesora ritch, iba a llamar a tu casa Amy , porque hoy no has asistido a clase y eso en ti es raro, lo que ahora entendemos ya que estas con Justin- dijo Austin- lo que nosotros le hemos dicho que estabas enferma y que no llamara para no molestar.

- Y os ha creído?- dijo- es que si no me meteré en un lío si llama.

- Si, nos ha creído, pero que la próxima vez va a llamar- dijo Logan- Bueno chicos os dejamos, ahh Jake! vendrás esta tarde a casa de Jaxon?

- Si supongo, pero antes tengo que hacer una cosa, ya os llamare-dije mirando a Amy como se sentía mal por tener que ir con ella a ver a su madre y por dejar a mis amigos -adiós chicos.

Los tres se fueron y nos vestimos le di una camiseta negra y unos pantalones cortos blancos, me puse unos boxers y unos pantalones de chándal, nos tiramos encima de la cama, ella puso su cabeza abajo del brazo y jugaba con mi barriga, haciendo formas con los dedos, mientras pasaba por cada uno de mis abdominales y yo mientras jugaba con su pelo.


Narra Amy:


-Lo siento, no sabía que habías quedado con tus amigos, lo de mi madre puede esperar-dije.

-No cariño, tu eres lo primero, ellos pueden esperar y si no lo entienden es su problema-dijo acariciándome la mejilla.

- Vale, Gracias, te amo- dije mientras me ponía encima suyo y le besaba sus labios.

-Nena... Te amo-dijo poniéndose esa vez el encima mío.

No era la primera vez que lo hacía con el, pero fue despacio, me quito la camiseta hasta que me quede en sujetador, lo desabrocho, mientras yo a él le quitaba sus pantalones, el empezó a chupar mi cuello, marcándolo, hasta que lentamente me quitaba los pantalones y las braguitas y mientras yo le quitaba sus boxers y mientras se colocaba un condón, me coloque entre sus piernas y el empezó a chupar hasta mi vagina, lo que hizo que yo gimiera y gritara de placer, coloco su miembro en mí y empezó a empujar despacio para no hacerme daño, luego fue avanzando de velocidad- Nena cuando estés a tu limite avísame-dijo, - si si-dije.


Llegando a mi limite, le avise y terminamos llegando al orgasmo, nos tiramos los dos en la cama, nos tapamos y vimos la puerta abrirse.